Archivo: Marzo, 2010

La Patagonia (flash 2)

Jueves, Marzo 25th, 2010

Seguiré comentando mi viaje a la Patagonia. Ahora hablaré de la visita a los grandes Glaciares de los Andes Patagónicos.

La situación geográfica de la zona hace que los vientos continuos que rodean la tierra en la parte extrema del hemisferio sur, de oeste a este, chocan con la barrera de los Andes después de dar la vuelta a la tierra siempre sobre mar. Tota la humedad cargada se descarga en los Andes en forma de nieve y esta enorme aportación blanca termina en unos inmensos glaciares.

La vista del glaciar del Perito Moreno es de una belleza y espectacularidad sin igual, y además se llega allí en coche, por lo que cualquiera puede disfrutarlo. Si no fuera  que está en la Patagonia lejos de todas partes, la afluencia sería masiva.

El viaje de Calafate hacia el Glaciar se hace por una carretera que circula sobre la costa del lago Argentino (solo 5.000 Km2) y en un momento del viaje se divisan a la izquierda las espectaculares Torres del Paine en Chile. La primera visón del Perito Moreno te sobrecoge. Es un aparada obligada. Empiezas a ver que las dimensiones son enormes, sensación que vas confirmando a medida que te vas acercando.

Tuve la suerte de navegar por el lago hasta cerca de la espectacular pared de hielo y admirar de relativamente cerca la sinfonía de azules y formas que te brinda el hielo mientras se va resquebrajando y abriendo hasta romperse en sonoras caidas al lago que provocan unas enormes olas, peligrosas si los barcos se acercara demasiado a la pared.

Estamos hablando de una pared de hielo de 60 metros de altura, como un edificio de 15 o 20 pisos, y de una anchura que se mide en kilómetros. Estas enormes medidas cuestan de entender estando allá y viéndolo, desde aquí no creo que se pueda hacer uno la idea.

El día fue de un sol radiante, cosa rara, y una vez llegados a los miradores del glaciar situados frente su final, tenías un visión completa de los mas de 30 kilómetros de longitud del glaciar y su entre 4 y 5 Km. de anchura. Impresionante.

Como creo que las imágenes serán mejores descriptoras de esta espectacular realidad, aquí os pongo el reportaje que realicé.

Declaración de Hamburgo (Tercera y última parte)

Jueves, Marzo 18th, 2010

Seguimos comentando la Declaración de Hamburgo.

Es curiosa la afirmación contenida en las frases siguientes:

Universal access to websites does not necessarily mean access at no cost. We disagree with those who maintain that freedom of information is only  stablished when everything is available at no cost.

Universal access to our services should be available, but going forward we no longer wish to be forced to give away property without having granted permission.

Empieza contradiciendo lo que han estado haciendo hasta ahora y siguen haciendo: ofrecer sus contenidos de forma gratuita. Es muy fácil resolverlo: poner los contenidos bajo pago.

Sigue: We therefore welcome the growing resolve of federal and state governments all over the world to continue to support the protection of the rights of authors, publishers and broadcasters on the Internet.

There should be no parts of the Internet where laws do not apply. Legislators and governments at the national and international level should protect more effectively the intellectual creation of value by authors, publishers and broadcasters. Unauthorized use of intellectual property must remain prohibited whatever the means of distribution

Es curiosa la adición de las palabras de publishers and broadcasters a la de authors. ¿Cuales son estos derechos de los editores a los que hace referencia? ¿Tenemos que inventar unos nuevos derechos? ¿A costa de que?

Por otro lado las leyes se tienen que respetar en cualquier lado, es obvio.

La última frase es reiterativa y repite el mismo error del que ya hemos hablado antes:

Ultimately, the fundamental principle that no democracy can thrive without independent journalism must also apply to the World Wide Web.

Vuelve a confundir el periodismo “independiente” en el “dependiente” de los editores. Esta insistencia muestra un error de enfoque realmente profundo y preocupante. Sin unas buenas bases para comprender los problemas, difícilmente se podrán encontrar las soluciones.

Las soluciones a mi modo de ver estarán, como en cualquier otro negocio, en hacerse fuertes en los propios valores, ofrecer lo que el mercado pide y en ajustar los costes al valor percibido por el mercado.

¿Cuales son los valores que un medio de comunicación quiere dar a su mercado? Pues hacerse fuertes en estos valores.

Si el mercado pide cada vez servicios más personalizados y por otra parte más participativos, pues darle esto. Que además puede ayudar a reducir costes, porque los nuevos ”lectores” quiere participar sin cobrar. Tener una red inmensa de reporteros que te aportan la información de primera mano y de forma inmediata. ¿Qué mejor que esto?

Otra cosa son los contenidos de fondo que aportan valor a un lector que quiere entender que está pasando y con solo la información no tiene suficiente. Verdaderos “periodistas” expertos que no digan tonterías. ¿Cuántas veces hemos leído artículos sobre temas que conocemos y vemos que el periodista no sabe lo que dice? Y hemos pensado que con el resto del periódico quizás pasará lo mismo. 

Finalmente al “lector” solo se le pueden cargar los costes del valor que percibe y por lo tanto se han de reducir drásticamente los costes de las editoras. Solo podrán aceptar un coste si les aporta un valor que los “lectores” querrán pagar por ello. Los nuevos servicios no tienen que estar cargados por el coste de la “maquinota” y de la infraestructura que ello comporta. 

Quiero que conste que soy un defensor de pagar a los medios de prensa por la reproducción de sus contenidos y así lo he demostrado en mi trayectoria profesional, por lo que ahora me duele el desenfoque que veo en el mundo editorial.

Una Opinión como Dios manda

Martes, Marzo 9th, 2010

He leído con extraordinario interés el artículo de opinión escrito este domingo pasado por el editor de La Vanguardia titulado El compromiso de la prensa.

No me ha decepcionado. Es un artículo de nivel en el que se dicen cosas, están bien escritas y sin estridencias. Cuando uno lee este artículo entiende porque La Vanguardia es lo que es.

Entresaco dos ideas principales: Defiende el periodismo escrito de calidad, aquel que “…es un ejercicio diario de jerarquización, pero también de interpretación….” y opina que el periódico de papel seguirá. Por otra parte define muy bien el momento “…Estamos en un momento de reordenación de la prensa, de adaptación a la red, de búsqueda de la interacción…”

Me queda una sola preocupación: veo una visión con demasiada vinculación entre El Periodismo, y La Tinta y el Papel.  Para mi la Tinta y el Papel son solo un soporte de las ideas y en las ideas está el valor, todo este valor que Don Javier Godó expresa tan claramente en un “…buen periodismo…”. La tecnología puede que cambie el tipo de soporte donde trasmitir cultura, pero la necesidad de cultura no cambiará.

Por otra parte tampoco me gusta su demanda de soporte a “…nuestros dirigentes…” para proteger a los periódicos como “…un bien colectivo.” por que deben ser considerados un servicio público. Todos somos servicios públicos, los zapateros también, imaginémonos si todos tuviéramos que ir descalzos, pero no por ello debemos considera a los zapateros “…un bien colectivo.”

Pese a estos dos “peros” que le pongo a la opinión del editor, no puedo más que estar agradecido de tener un editor que está haciendo sus deberes, no solo para salvar su negocio, si no también para hacer evolucionar el bien cultural que representa La Vanguardia.

Otra buena noticia esta semana es la puesta en marcha de Orbyt por parte de El Mundo. Será objeto de otro comentario.